Inactividad física, disfunción sedentaria y muerte prematura

“Las enfermedades crónicas son asesinas principales en la era moderna. La inactividad física es una causa primaria de la mayoría de las enfermedades crónicas”.

Así empieza el artículo científico que compartimos en esta entrada del blog, Lack of exercise is a major cause of chronic diseases.

A partir de este artículo hemos confeccionado la imagen de portada, donde se puede ver cómo la inactividad física causa o acelera múltiples problemas de salud. Se podría resumir en que esta inactividad empeora la calidad de vida y es causa de muerte prematura. No solo nos puede hacer vivir menos, sino que nos hace vivir peor.

La actividad física es un elemento de prevención primario contra al menos 35 enfermedades crónicas, como son: envejecimiento biológico acelerado, muerte prematura, condición cardiorrespiratoria baja, sarcopenia, síndrome metabólico, obesidad, resistencia a la insulina, prediabetes, diabetes tipo 2, hígado graso no alcohólico, enfermedad coronaria, enfermedad arterial periférica, hipertensión, accidente cerebrovascular o ictus, insuficiencia cardíaca congestiva, disfunción endotelial, dislipidemia arterial, trombosis venosa profunda, disfunción cognitiva, depresión y ansiedad, osteoporosis, osteoartritis, equilibrio, caídas y fracturas óseas, cáncer de colon, cáncer de mama, cáncer de endometrio, diabetes gestacional, preclampsia, síndrome de ovario poliquístico, disfunción eréctil, dolor, diverticulitis, estreñimiento y enfermedades de la vesícula biliar.

Que no es poca cosa.

Como concluyen los autores del estudio, “la actividad física, junto con la alimentación y la reproducción son algunos de los requisitos básicos para la vida. Evolucionaron no como opciones, sino como requisitos para la supervivencia del individuo y de la especie. Los humanos modernos hemos diseñado un mundo donde la actividad física no es necesaria. Ahora, y esta situación es nueva para nuestra especie, los humanos tenemos la opción de no ser físicamente activos. Pero la evidencia científica es abrumadora, la inactividad física es una causa principal y real de la mayoría de las enfermedades crónicas”.

“La falta de actividad física afecta a prácticamente todas las células, órganos y sistemas del cuerpo, causando disfunción sedentaria y muerte acelerada”.

“El único enfoque terapéutico científico válido para contrarrestar completamente la disfunción sedentaria es la prevención primaria con la actividad física en sí”.

Y poco más tenemos que añadir. Ya lo hemos dicho en el blog, El sedentarismo es una enfermedad, y hemos Nacidos para movernos.

Nuestro cuerpo ha evolucionado en un contexto de mucho movimiento y una alta demanda física, y es a eso a lo que está adaptado. Nuestros órganos no están adaptados a funcionar en un contexto y entorno de total sedentarismo, necesitan esa actividad física para poder funcionar debidamente.

La buena noticia al respecto es que mejorar nuestra salud y calidad de vida pasa por nuestras manos, por ser físicamente activos, aún en este mundo diseñado para el sedentarismo.